Dólar compra: $805,06  |  Dólar venta: $862,70
 Trigo: $256,706.00 /tn  |   Maíz: $274,995.00 /tn
 Girasol: $541,507.00 /tn  |   Soja: $476,527.00 /tn
Domingo 11 de Enero del año 2026
Medioambiente | 10 de enero de 2026 Inicio

Fin de semana de lluvias, viento y vuelta del calor

Para los meses de enero, febrero y marzo los modelos climáticos indican persistencia de temperaturas en promedio más altas con lluvias normales para la época

Para los meses de enero, febrero y marzo los modelos climáticos indican persistencia de temperaturas en promedio más altas con lluvias normales para la época

El segundo fin de semana del año llega a Buenos Aires con un escenario meteorológico sumamente cambiante. Un profundo centro de bajas presiones avanzará desde el Litoral hacia la República Oriental del Uruguay. A medida que el anticiclón pierda fuerza, aumentará la probabilidad de precipitaciones sobre la Buenos Aires, con lluvias que podrían comenzar de forma débil y ganar intensidad durante el sábado. Se espera una jornada gris e inestable, con lluvias intermitentes de intensidad moderada, especialmente entre la mañana y la tarde, y bajo riesgo de tormentas eléctricas.

El viento será otro factor clave. A lo largo del sábado rotará del este al sur, con ráfagas que podrían superar los 50 km/h, e incluso alcanzar valores mayores sobre el estuario. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene un alerta amarillo para gran parte de la costa durante la tarde, advirtiendo ráfagas que podrían llegar a 75 km/h.

Según los modelos del INTA Castelar, el trimestre enero-febrero-marzo se caracterizará por temperaturas medias normales a superiores a lo normal en gran parte del país, una señal que confirma la tendencia de los últimos veranos. "La persistencia de valores térmicos más altos favorece la ocurrencia de períodos con temperaturas elevadas", explicó Natalia Gattinoni, especialista del Instituto de Clima y Agua. De acuerdo con el análisis, la primera parte de enero combinará pulsos cortos de calor con descensos térmicos, lo que podría aportar cierto alivio a la zona agrícola central. Sin embargo, hacia la segunda mitad del mes se espera un escenario más cálido, con impactos directos sobre los cultivos en etapas sensibles.

En el corto plazo, Vanesa Ramis, pronosticadora del mismo instituto, señaló que durante esta semana se prevé un descenso de las temperaturas máximas en el centro del país, asociado a las precipitaciones esperadas, con registros por debajo de los 30 °C. En contraste, el extremo norte podría seguir registrando valores cercanos a los 40 °C. Este respiro sería transitorio, ya que para la semana próxima se anticipa un nuevo y paulatino ascenso térmico, con máximas que podrían superar los 38 °C en amplias zonas del centro y norte argentino.

Desde el punto de vista hídrico, el panorama muestra matices. Según el Servicio Meteorológico Nacional, las precipitaciones se ubicarían dentro de los valores normales para la época en gran parte del territorio nacional, con mayores probabilidades de un trimestre normal a más húmedo en el noroeste y el sur del país. No obstante, el contenido de agua en el suelo refleja fuertes contrastes regionales.

Los modelos del INTA indican que diciembre cerró con niveles de agua útil entre 40 % y 70 % en la zona núcleo, aunque con una tendencia al desecamiento respecto de comienzos del mes. La situación es más crítica en el oeste y sur agrícola, donde se estiman valores inferiores al 10 %, mientras que el norte del país presenta reservas superiores al 70 %, incluso con excesos hídricos en sectores de Corrientes, Chaco y Formosa.

A este escenario se suma la evolución del ENSO, que actualmente muestra condiciones de La Niña débil, con más del 60 % de probabilidad de transición hacia una fase neutral durante el trimestre. Este debilitamiento del principal forzante climático explica la señal de lluvias cercanas a la normalidad que reflejan los pronósticos estacionales.

Gattinoni subrayó la importancia de interpretar correctamente esta información: los pronósticos estacionales son probabilísticos y no descartan desvíos puntuales. "Pueden darse eventos de escala más corta que modifiquen el comportamiento de un mes o de una región", advirtió, y recordó que los eventos extremos térmicos deben seguirse con pronósticos semanales.

Con calor persistente, lluvias ajustadas a la media y una distribución hídrica desigual, el verano plantea un desafío fino para el productor argentino. El seguimiento climático y las decisiones de manejo serán claves para atravesar un trimestre donde el termómetro vuelve a ser protagonista del rendimiento final.

Pronóstico local

Por: Redacción

ÚLTIMAS NOTAS