América Latina genera casi el 30% del volumen mundial
América Latina y el Caribe celebraron una nueva edición del Día Latinoamericano del Pollo, una fecha que pone en valor el peso estratégico de la avicultura en el desarrollo económico y la seguridad alimentaria de la región. Los números respaldan el festejo: según el último Informe de la Carne de Pollo elaborado por el Instituto Latinoamericano del Pollo, vinculado a la Asociación Latinoamericana de Avicultura (ALA), la región produjo 31,5 millones de toneladas en 2025. Esta cifra representa casi el 30% (29,4%) de la producción mundial y más de la mitad (57,6%) de todo lo que se genera en el continente americano.
El salto productivo de las últimas décadas muestra que el sector avícola regional juega en las ligas mayores. Entre 2010 y 2025, la producción en Latinoamérica trepó un 40,4%, pasando de 22,5 a los actuales 31,5 millones de toneladas. Este ritmo de expansión superó cómodamente la media registrada a nivel global (35,8%) y la del conjunto de las Américas (36,1%).
A nivel comercial, la región no se queda atrás. Durante 2025, los despachos al exterior alcanzaron los 5,74 millones de toneladas. Con ese volumen, el bloque latinoamericano concentró el 39,4% de las exportaciones mundiales de carne de ave y representó el 64,6% de todos los envíos del continente.
Más allá del músculo exportador, el verdadero fuerte de la actividad está tranqueras adentro. La mayor parte de lo que se produce se vuelca al abastecimiento de los propios países de la región. En 2025, el consumo interno alcanzó los 27,4 millones de toneladas, lo que arroja un promedio anual cercano a los 41 kilos por habitante. El dato confirma al pollo como una de las proteínas más accesibles, versátiles y estables en la dieta diaria de las familias latinoamericanas.
Maria del Rosário Penedo de Falla, presidenta de la ALA, señaló que la jornada "es una oportunidad para reconocer a las miles de familias que trabajan diariamente en esta cadena productiva, enfrentando grandes desafíos, y hacen posible que cientos de millones de personas tengan acceso a una proteína de calidad, fundamental para la seguridad alimentaria". Añadió que la celebración pone el foco "en el alimento, pero, sobre todo, en quienes lo producen y en toda la contribución social y económica generada por esta actividad".
La agenda que viene
Pensando en el mediano y largo plazo, el informe del ILP subraya que el sector deberá enfocarse en hilar fino para sostener su expansión. Las claves para el futuro inmediato pasan por lograr mayores ganancias en productividad, ajustar los controles de sanidad y bioseguridad, incorporar innovación y mejorar la eficiencia en el uso de los recursos, a la vez que se adaptan a las nuevas exigencias de los consumidores.
En una región con realidades económicas y productivas muy diversas, el fortalecimiento de la producción local se consolida no solo como un negocio agroindustrial, sino como la principal herramienta para ampliar la disponibilidad de alimentos y reducir las vulnerabilidades.
Por: Redacción