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Domingo 05 de Abril del año 2026
Ganadería | 5 de abril de 2026 Inicio

La ganadería está al tope de las expectativas en el agro

En marzo la reposición de vientres se encareció por encima de los promedios históricos

En marzo la reposición de vientres se encareció por encima de los promedios históricos

Según la última encuesta de CREA realizada entre febrero y marzo de 2026 el 82% de los productores considera que es un buen momento para invertir en el sector ganadero. El relevamiento, que incluyó a más de 1.100 empresarios y 200 asesores, confirma que el campo argentino atraviesa una etapa de optimismo moderado pero sostenido, con una clara diferenciación entre actividades. Mientras la agricultura y la lechería muestran señales mixtas, la ganadería bovina se consolida como el segmento más dinámico de los agronegocios.

El Índice de Confianza del Empresario Agropecuario (ICEA) alcanzó en marzo los 70 puntos, ubicándose por encima del promedio histórico y marcando uno de los niveles más altos de la serie. Este crecimiento estuvo impulsado principalmente por una mejora en las condiciones actuales, que subieron casi un 14% respecto de la medición anterior.

A nivel empresarial, la percepción también mejora: el índice que mide la situación de las compañías alcanzó los 70 puntos, el valor más alto desde 2017, lo que refleja una recuperación en la rentabilidad y en la gestión productiva, en parte asociada a mejores precios relativos en algunas actividades.

Dentro de este escenario, la ganadería aparece como el gran protagonista. El 82% de los empresarios ganaderos considera que es un buen momento para invertir, muy por encima del 28% en agricultura y apenas el 19% en lechería. Este dato refleja no solo una coyuntura favorable, sino también una expectativa de mediano plazo vinculada a la demanda de carne y a la estabilidad relativa del negocio.

El impulso del sector también se traduce en indicadores productivos. Los sistemas muestran una fuerte base pastoril, con un 85% del ganado en recría a pasto, lo que mejora la eficiencia y reduce costos en comparación con esquemas más intensivos como el feedlot. Esta característica, clave en términos de sustentabilidad, también fortalece la competitividad del modelo ganadero argentino.

Además, las condiciones forrajeras acompañan: el 43% de los grupos CREA reporta una producción de pasto buena, especialmente en regiones del norte y la zona pampeana. Esto se refleja en los resultados de cría, donde el destete se mantiene dentro de lo esperado e incluso se proyecta una mayor cantidad de terneros, salvo en algunas zonas de la Patagonia.

En términos de expectativas, el 58% de los productores ganaderos anticipa resultados favorables para el próximo año, uno de los niveles más altos registrados en la serie. Este dato refuerza la idea de que el negocio ganadero se posiciona como un refugio frente a la volatilidad de otros segmentos.

En contraste, el panorama agrícola presenta mayores desafíos. Si bien la producción de granos como maíz, soja y girasol se mantiene en niveles cercanos a lo previsto -con el maíz proyectando unas 60 millones de toneladas-, existen fuertes diferencias regionales en rindes y resultados, lo que genera incertidumbre.

Además, la intención de siembra de cultivos finos para la campaña 2026/2027 muestra una leve caída, mientras crece el interés por alternativas como la colza o la avena, en busca de diversificación y mejor manejo del riesgo.


Más allá de estas diferencias, el 76% de los empresarios considera que el contexto actual representa una oportunidad para su empresa, lo que marca un cambio respecto a años anteriores. En este marco, la palabra clave que atraviesa todas las estrategias es una: eficiencia.

Vientres más caros

De acuerdo con el último informe de Rosgan (ver al pie de página), uno de los indicadores clave (la relación entre la vaca de descarte y la vaquillona preñada) se necesitan 2,8 vacas de descarte para adquirir una vaquillona preñada, cuando un año atrás la relación era de 2,64 y el promedio histórico de los últimos 15 años se ubica en torno a 2,35. Esto implica que la reposición resulta hoy cerca de un 20% más cara que lo habitual.

El dato cobra mayor relevancia si se observa la composición de los precios. A diferencia de otros ciclos donde el encarecimiento respondía a una caída en el valor de la vaca, en esta oportunidad todas las categorías de hacienda muestran valores elevados, consolidando un escenario de firmeza generalizada. Según el análisis, una vaca conserva ronda los $2.000 por kilo -unos $840.000 por cabeza-, mientras que una vaquillona preñada se ubica entre $2,3 y $2,4 millones.

En términos interanuales, la suba es contundente: la vaca aumentó un 91% y la vaquillona preñada más de un 100%, muy por encima de la inflación mayorista. Este comportamiento refleja un mercado activo, con fuerte demanda por vientres en un contexto donde la cría vuelve a ganar protagonismo dentro de los agronegocios.

Desde Rosgan advierten que la estacionalidad juega un rol clave: históricamente, entre marzo y abril los precios de la vaca tienden a bajar, lo que podría encarecer aún más la relación de reposición en el corto plazo, incluso si los valores absolutos se mantienen firmes.

En paralelo, comienzan a observarse señales que refuerzan el proceso de recomposición del rodeo. Datos basados en los Documentos de Tránsito Electrónico (DTe) del SENASA indican que la faena de hembras cayó un 10% interanual al cierre de marzo, alcanzando 1,378 millones de cabezas frente a 1,530 millones en el mismo período del año anterior.

El desglose muestra que las vaquillonas explican gran parte de esta caída, con una reducción del 10%, mientras que las vacas disminuyeron un 5%. Esta menor presión de faena es interpretada como una señal incipiente de retención, clave para la recuperación del stock bovino.

Otro indicador relevante surge del comportamiento de los feedlots. Los registros hasta febrero muestran una participación de hembras del 41,9%, por debajo del promedio del 43,6% de los últimos tres años, lo que sugiere una menor proporción de hembras destinadas al engorde y una posible retención para cría.



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Por: Redacción

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