El instituto constituye una herramienta estratégica para el desarrollo y posicionamiento de la cadena bovina argentina
La Mesa de Enlace y las principales cámaras frigoríficas rechazan el proyecto impulsado por Federico Sturzenegger para reformar el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), una iniciativa que propone transformar en voluntarios los aportes que hoy realizan productores e industria para financiar al organismo.
El pronunciamiento se produjo luego de un encuentro entre el ministro y referentes del sector en la Exposición Rural de Palermo. La discusión adquiere relevancia porque el IPCVA es considerado una herramienta estratégica para sostener la promoción internacional de la carne argentina en un contexto de crisis interna, caída del consumo y creciente competencia de Brasil.
Actualmente, los productores aportan al IPCVA el 0,07% por cada animal enviado a faena, mientras que la industria frigorífica contribuye con un 0,02%, recursos que permiten financiar campañas de promoción, estudios de mercado, participación en ferias internacionales y acciones sanitarias. La propuesta que analiza el Gobierno apunta a que esos aportes pasen a ser voluntarios, una medida respaldada por algunos matarifes y pequeños productores, pero que es vista por las entidades agropecuarias como un golpe directo a la continuidad del organismo.
En un comunicado conjunto, la Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Coninagro y las cámaras frigoríficas remarcaron que el IPCVA ha sido una herramienta central para el posicionamiento de la carne argentina en el mundo. Además, advirtieron que los principales países exportadores cuentan con instituciones similares y que debilitar el esquema actual podría provocar una pérdida de competitividad en los mercados internacionales.
La discusión se produce en un momento especialmente delicado para la cadena bovina. La actividad enfrenta una fuerte caída del consumo doméstico, menores niveles de faena y una creciente presión por el ingreso de carne más barata desde Brasil. En este contexto, el sector considera que desmantelar o debilitar el IPCVA implicaría resignar una herramienta clave para abrir mercados, sostener relaciones sanitarias y consolidar la presencia de la carne argentina en destinos estratégicos.
Las entidades también recordaron que entre el 3% y el 5% del presupuesto anual del Instituto se destina al financiamiento de acciones vinculadas al SENASA, fundamentales para mantener los estándares sanitarios exigidos por los países compradores. Según sostienen, la eliminación de los aportes obligatorios pondría en riesgo esa capacidad operativa y afectaría la reputación internacional construida durante décadas.
Por: Redacción