La evolución de esta crisis podría tener consecuencias directas en toda la cadena alimentaria
La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) reclamó al gobierno nacional la implementación urgente de un plan de vacunación contra la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP), luego de nuevos brotes detectados en granjas comerciales de Buenos Aires y Córdoba http://ciudadanoagro.com.ar/nota_2575-10032026-sensasa-confirmo-nuevo-positivo-de-gripe-aviar. La entidad advirtió que, sin cambios en la estrategia sanitaria, el 95% de la producción avícola del país podría quedar en riesgo, con impacto directo sobre el abastecimiento de huevos y el empleo en el sector.
La advertencia llega en un momento crítico para la cadena avícola argentina, que en las últimas semanas volvió a registrar focos de influenza aviar en establecimientos productivos. Esa situación provocó nuevamente la pérdida del estatus sanitario internacional ante los organismos sanitarios globales, lo que genera restricciones en algunos mercados externos y obliga a aplicar estrictos protocolos de control. Desde CAPIA sostienen que la estrategia actual basada en no vacunar a las aves para preservar mercados internacionales ya no responde a la dinámica real de la enfermedad.
En el comunicado la entidad afirmó que "la estrategia de no vacunar ha quedado obsoleta y solo conduce a la quiebra del productor primario". El planteo refleja la preocupación creciente entre los productores de huevos, que enfrentan consecuencias económicas inmediatas cada vez que se detecta un brote en una granja.
El impacto directo sobre las granjas de postura
A diferencia de otras ramas de la avicultura, el sistema productivo de huevos es particularmente vulnerable frente a la influenza aviar. Cuando se detecta un caso positivo, los protocolos sanitarios obligan a realizar el sacrificio total de las aves en el establecimiento afectado, una medida destinada a frenar la propagación del virus.
Eso implica:
Pérdida total del capital productivo
Interrupción inmediata de la producción
Riesgo laboral para trabajadores rurales
Según la cámara empresaria, además, los productores no cuentan con sistemas de indemnización que compensen las pérdidas generadas por estas medidas sanitarias. Uno de los puntos centrales del reclamo del sector apunta a lo que consideran una asimetría en la política sanitaria nacional. De acuerdo con los datos difundidos por CAPIA, el mercado avícola argentino tiene una fuerte orientación hacia el consumo interno.
Para la entidad, se estaría priorizando el acceso a mercados externos relativamente pequeños frente a la estabilidad de la producción destinada al consumo local. El presidente ejecutivo de CAPIA, Javier Prida, resumió la situación que enfrenta la actividad con una frase que sintetiza la preocupación del sector:
"Hoy no estamos vacunando y, cuando aparece influenza aviar, nos cierran los mercados. Y si vacunamos, nos cierran los mercados por vacunar. ¿No vale la pena vacunar y listo?". Según el dirigente, cada brote de la enfermedad genera un impacto social directo: granjas que cierran, trabajadores que pierden su empleo y productores que quedan sin respaldo económico.
Frente a este escenario, CAPIA propuso avanzar hacia un nuevo esquema sanitario mixto que combine vacunación con herramientas utilizadas en el comercio internacional.
El planteo incluye:
Vacunación de aves de ciclo largo, especialmente gallinas ponedoras
Aplicación de regionalización sanitaria
Sistemas de compartimentación productiva para exportación
Este modelo permitiría proteger el abastecimiento interno de huevos y, al mismo tiempo, mantener abiertas algunas oportunidades de comercio exterior con protocolos diferenciados.
Por: Redacción