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Domingo 04 de Octubre del año 2026
País | 4 de octubre de 2026 Inicio

Senasa aprobó una vacuna contra la bronquitis infecciosa aviar

La vacuna está lista para su comercialización

La vacuna está lista para su comercialización

Investigadores del INTA y Laboratorios INMUNER desarrollaron una nueva vacuna atenuada contra la variante A13 del virus de la bronquitis infecciosa aviar, recibió la aprobación del Senasa y ya se encuentra disponible para el sector avícola.

La variante fue detectada hace años en establecimientos productivos argentinos y para la que no existían formulaciones comerciales elaboradas con una cepa homóloga. El desarrollo es resultado de más de dos décadas de vigilancia epidemiológica, estudios experimentales y una articulación público-privada que permitió transformar el conocimiento generado sobre el virus circulante en una herramienta concreta de prevención.

La bronquitis infecciosa aviar es una enfermedad viral de amplia distribución mundial y constituye uno de los principales problemas sanitarios de la producción avícola. Su impacto depende, entre otros factores, de la capacidad patógena de las distintas variantes del virus y de la correspondencia entre las cepas utilizadas en las vacunas y aquellas que circulan en cada región.

Durante más de dos décadas, el Laboratorio de Aves del INTA realizó tareas de vigilancia epidemiológica que permitieron identificar cinco variantes genéticas del virus presentes en Argentina. Tres de ellas presentaban relación con cepas utilizadas en vacunas comerciales, mientras que otras dos correspondían a variantes para las cuales no existían formulaciones específicas. Una de estas últimas fue la A13. La cepa fue aislada a partir de un caso de campo en 2013, en un contexto de importantes pérdidas asociadas a la enfermedad en la avicultura argentina. Desde entonces, continuó siendo detectada en pollos parrilleros, gallinas ponedoras y reproductoras de distintas regiones del país.

Hasta ahora, los programas sanitarios disponían de vacunas comerciales basadas en otras cepas capaces de brindar cierto nivel de protección, pero no existía una formulación específica elaborada con una variante homóloga a A13. El virus fue aislado en 2013 a partir de un caso registrado a campo, en un período en el que la avicultura argentina atravesaba importantes pérdidas vinculadas con cuadros de bronquitis infecciosa.

El desarrollo comenzó a partir de los estudios realizados por el equipo liderado por Ariel Vagnozzi, investigador del Laboratorio de Aves del IVIT. Los investigadores estudiaron el comportamiento de la cepa A13 en condiciones experimentales y determinaron que presentaba baja patogenicidad natural, una característica que permitió considerarla como candidata para el desarrollo de una vacuna atenuada. "Observamos que presentaba baja patogenicidad natural, una característica que permitió considerarla como candidata para desarrollar una vacuna atenuada", explicó Vagnozzi. 

Los ensayos posteriores permitieron comprobar que el virus no generaba enfermedad severa ni mortalidad en las condiciones experimentales utilizadas. A partir de esos resultados, el equipo comenzó a evaluar su potencial como candidato vacunal. "Observamos que presentaba baja patogenicidad natural, una característica que permitió considerarla como candidata para desarrollar una vacuna atenuada"

La aparición de una vacuna específica responde a un problema que los investigadores venían observando en los establecimientos avícolas. Las vacunas comerciales disponibles podían brindar protección, pero la falta de correspondencia exacta entre las cepas vacunales y las variantes presentes en el campo podía dejar margen para que el virus continuara circulando. "Seguimos observando la presencia del virus y, en algunos casos, problemas sanitarios aun en establecimientos vacunados", señaló Vagnozzi. 

El desarrollo también tiene detrás un proceso de vinculación tecnológica que comenzó varios años antes. Laboratorios INMUNER había aislado en 2007 un virus correspondiente a esta variante y tenía en marcha un proyecto destinado a desarrollar una vacuna. Cuando la empresa tomó conocimiento de que el INTA trabajaba sobre la misma línea, ambos proyectos confluyeron en un convenio de vinculación tecnológica vigente desde 2016. La articulación permitió combinar capacidades diferentes. Por un lado, el INTA aportó el conocimiento generado a partir de la vigilancia epidemiológica, la caracterización del virus y los estudios experimentales. Por otro, INMUNER aportó su experiencia en el desarrollo tecnológico, la producción y el proceso regulatorio necesario para llevar el producto al mercado. 

La disponibilidad de una vacuna específica para el genotipo A13 suma una nueva herramienta a las estrategias de prevención y control de la bronquitis infecciosa aviar en Argentina. El impacto potencial no se limita a reducir la aparición de cuadros clínicos. La enfermedad también puede generar pérdidas productivas, asociadas con retrasos en el crecimiento, menor eficiencia productiva y la aparición de infecciones bacterianas secundarias. En una actividad intensiva como la avicultura, donde pequeñas variaciones en los indicadores productivos pueden traducirse en impactos económicos significativos, mejorar el control sanitario constituye un componente central de la eficiencia.

Por: Redacción

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