El escenario podría favorecer una recuperación de humedad en regiones necesitadas de lluvias, pero también generar excesos hídricos
El Niño comenzó a mostrar señales de mayor influencia sobre la región agrícola argentina durante los primeros días de octubre, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó que el episodio continúa fortaleciéndose, mientras la Bolsa de Comercio de Rosario destacó el impacto favorable de las precipitaciones sobre los cultivos.
La Guía Estratégica para el Agro (GEA), de la Bolsa de Comercio de Rosario, destacó que las tormentas recientes atravesaron buena parte del centro del país y aportaron humedad en un momento estratégico. Los cultivos de trigo recibieron agua antes de ingresar en etapas críticas para la definición del rendimiento, mientras que los lotes destinados a maíz encontraron mejores condiciones para avanzar con la siembra. El comportamiento de las precipitaciones también representa una señal favorable para la soja, cuya implantación está próxima a comenzar. De todos modos, el efecto final dependerá de la distribución de las lluvias durante las próximas semanas.
Los mapas del Servicio Meteorológico Nacional correspondientes al 7, 8 y 9 de octubre muestran precipitaciones distribuidas sobre amplias áreas del territorio argentino, con núcleos de mayor intensidad en el centro y noreste. Los registros superiores a 50 milímetros en sectores productivos permitieron recomponer reservas de humedad, aunque también evidenciaron diferencias importantes entre regiones. Una mención especial cabe para la Costa Atlántica bonaerense, donde se prevén lluvias prácticamente persistentes hasta el domingo con intensidad leve a moderada, en combinación con fuertes vientos del este y luego del sur que dejarían ráfagas de 50 a 70 km/h.
El fortalecimiento de El Niño introduce oportunidades, pero también nuevas exigencias para el manejo agronómico. La perspectiva climática también tiene una dimensión comercial. Una mayor producción argentina de trigo y maíz podría incrementar la disponibilidad exportable y fortalecer el abastecimiento regional, aunque ese resultado dependerá de los rindes efectivamente obtenidos y de las condiciones de mercado.
La continuidad de El Niño podría sostener condiciones favorables para una parte importante de la agricultura argentina, pero el desafío será administrar tanto la disponibilidad como los posibles excesos de agua. La señal inicial resulta alentadora: las lluvias llegaron en un momento oportuno.
Pronóstico local
Por: Redacción