La iniciativa combina aporte nutricional y anticuerpos específicos para contribuir a la protección intestinal de niños y adultos mayores
Nutrir y, al mismo tiempo, contribuir a la protección frente a microorganismos que afectan la salud intestinal. Con ese objetivo, investigadores del INTA y de Bioinnovo, la empresa de base tecnológica conformada por el instituto y Vetanco desarrollaron OvoProtect, una propuesta que incorpora huevo en polvo enriquecido con anticuerpos específicos IgY en un alimento de alto valor nutricional. La iniciativa obtuvo el primer premio en la segunda edición del Premio Alimentación del Futuro.
Organizado por el Centro de Investigación y Asistencia Técnica a la Industria (CIATI) y la Fundación Ciencia para el Ser, el concurso distinguió a cinco proyectos entre 135 propuestas de toda América Latina. La premiación se realizó en el Centro de Convenciones Buenos Aires, en el marco de Crossing Over LATAM BioExpo.
“OvoProtect busca dar respuesta a una problemática especialmente relevante en poblaciones vulnerables como adultos mayores y niños con riesgo nutricional, en las cuales los episodios gastrointestinales pueden afectar aún más el estado nutricional y dificultar su recuperación”, explicó Luciana Rossetti, investigadora del Instituto de Tecnología de Alimentos del INTA e integrante del proyecto.
La propuesta apunta a interrumpir un círculo que afecta la salud de estas poblaciones: las deficiencias nutricionales aumentan la vulnerabilidad frente a las infecciones y estas, a su vez, pueden dificultar la absorción de nutrientes y agravar el deterioro nutricional. Para ello, el equipo combina proteínas, energía, vitaminas y minerales con anticuerpos IgY, presentes en la yema de huevos de gallinas inmunizadas contra microorganismos seleccionados.
El origen del proyecto estuvo vinculado con situaciones que atravesaron las familias de los propios investigadores. “En nuestras propias familias vimos cómo las internaciones de adultos mayores podían complicarse por episodios gastrointestinales que terminaban afectando todavía más su estado general y nutricional”, recordó Rossetti.
A partir de esa experiencia surgió la pregunta de cómo sumar una función protectora al aporte nutricional. INCUINTA ya contaba con experiencia en la producción de anticuerpos en yema de huevo y su aplicación en salud animal. El desafío fue aprovechar esa plataforma para desarrollar un ingrediente destinado a la alimentación humana y articularla con las capacidades del Instituto de Tecnología de Alimentos.
Andrés Wigdorovitz, director de INCUINTA, destacó los avances alcanzados: “Vimos que podíamos generar anticuerpos, vimos que los anticuerpos tienen actividad, vimos que se podía hacer un alimento, formulamos un alimento y lo probamos in vitro”.
El trabajo integró capacidades complementarias: el Instituto de Tecnología de Alimentos estuvo a cargo de la formulación y de la evaluación nutricional, funcional y sensorial, mientras que los equipos de INCUINTA y Bioinnovo trabajaron en el desarrollo de los anticuerpos y en la obtención y el control de calidad del huevo en polvo.
La tecnología se basa en la inmunoprotección pasiva: los anticuerpos incorporados al alimento pueden actuar sobre microorganismos específicos en el intestino. La plataforma contempla patógenos de importancia gastrointestinal, como Salmonella, Campylobacter, Shigella, Clostridium difficile, rotavirus y adenovirus, entre otros.
“Los anticuerpos IgY, a diferencia de los antibióticos, evitarían la adhesión intestinal específica de los patógenos seleccionados sin afectar la microbiota intestinal”, explicó Mariana Cap, investigadora del proyecto que trabaja en Bioinnovo junto con el equipo de INCUINTA. En ensayos con células intestinales humanas, las IgY específicas lograron inhibir más del 90 % de la adhesión de salmonela bajo las condiciones evaluadas.
Un reconocimiento para avanzar hacia el mercado
El premio permitió dar visibilidad a una iniciativa que ahora busca vincularse con una empresa alimenticia para completar su desarrollo y avanzar hacia la producción comercial.
“Creemos que este tipo de premios o convocatorias permiten visibilizar los desarrollos que están en fase piloto y encontrar los socios para escalar los productos”, señaló Rossetti. Además del reconocimiento y el apoyo económico, destacó el valor de las mentorías y del acompañamiento especializado para completar la estrategia comercial y analizar las posibilidades de inserción en el mercado.
La búsqueda se orienta a una empresa con la cual definir el producto final, optimizar las formulaciones y mejorar su aceptabilidad sensorial. “Los próximos pasos estarán orientados a un trabajo conjunto con la empresa adoptante para finalizar el desarrollo, la optimización de las formulaciones y su aceptabilidad por parte del consumidor”, indicó Cap
Por: Redacción