La medida elimina normas que agotaron su objeto, fueron reemplazadas por normativa posterior o perdieron vigencia
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria derogó más de 40 resoluciones y disposiciones en el marco del proceso de desregulación impulsado por el Gobierno nacional y busca reducir la burocracia, simplificar trámites y facilitar el funcionamiento del comercio agroalimentario. La medida cobra relevancia porque modifica un conjunto de reglas que durante décadas condicionaron distintos procesos productivos, comerciales y sanitarios del sector agropecuario argentino, con impacto potencial sobre la competitividad frente a otros países de la región.
La decisión forma parte de la estrategia de simplificación administrativa impulsada tras la Ley de Bases y el decreto de desregulación económica. Desde el organismo sanitario señalaron que gran parte de las resoluciones eliminadas habían perdido vigencia práctica porque fueron reemplazadas por normas más modernas o directamente habían quedado desactualizadas frente a la evolución tecnológica y comercial del sector. El objetivo es construir un marco regulatorio más eficiente, transparente y adaptado a las necesidades actuales de la producción agropecuaria, reduciendo tiempos administrativos y eliminando requisitos considerados innecesarios para productores, exportadores e importadores.
Senasa elimina normas de hace 60 años y sacude el negocio agroexportador argentino
Entre las disposiciones derogadas aparecen reglamentaciones vinculadas con el tratamiento obligatorio de semillas de algodón, antiguas exigencias fitosanitarias y diversas declaraciones relacionadas con plagas agrícolas. También quedó sin efecto una resolución de 1.972 que obligaba a realizar controles específicos sobre la maleza conocida como cardo blanco, además de otras restricciones asociadas a operaciones de importación y exportación. Para las autoridades, mantener ese conjunto de regulaciones implicaba sostener procedimientos administrativos que ya no respondían a la realidad productiva ni a los estándares actuales del comercio internacional.
La resolución sostiene que resulta necesario "eliminar instancias bajo un esquema más simple, menos burocrático y más transparente", con el propósito de ordenar el conjunto de normas que regulan el comercio interior y exterior de productos agroalimentarios. Desde una mirada económica, la decisión apunta a mejorar la competitividad del agro argentino, un aspecto especialmente sensible frente al avance exportador de países como Brasil, Uruguay y Paraguay. Reducir costos administrativos y acelerar trámites aparece como una herramienta para facilitar las operaciones comerciales y brindar mayor previsibilidad a toda la cadena agroindustrial.
El Gobierno ratificó que continuará profundizando la desregulación del comercio, los servicios y la industria, promoviendo un sistema basado en la libre competencia, la circulación de bienes y el respeto por la propiedad privada. En ese contexto, el Senasa afirmó que actualizar el marco normativo permitirá fortalecer la seguridad jurídica para productores, industrias, exportadores y el resto de los actores de la cadena agroalimentaria. Para el Ejecutivo, eliminar regulaciones obsoletas representa un paso clave hacia un Estado con menor intervención administrativa y con reglas más claras para impulsar las inversiones y el crecimiento del sector agroexportador argentino.
Por: Redacción