La competitividad externa y el ingreso de dólares siguen siendo centrales para la macroeconomía
El complejo triguero aportará US$ 3.900 millones a la economía nacional durante 2026, impulsado por un salto productivo sin precedentes, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (ver informe al pie de página) estimó una producción total de 27,8 millones de toneladas, el mayor volumen de la historia. Este nivel representa un aumento interanual del 49,5 % y un 63 % por encima del promedio del último quinquenio, que se ubicaba en 17,06 millones de toneladas.
El desempeño estuvo explicado por una superficie sembrada récord de 6,7 millones de hectáreas, un 6,3 % superior a la campaña previa, favorecida por un escenario hídrico que permitió ampliar el área implantada en gran parte del país. A esto se sumaron rendimientos excepcionales. El rinde promedio nacional alcanzó 43,5 qq/ha, superando en 25,4 % el máximo histórico previo.
Las regiones NEA y Centro-Norte de Córdoba fueron claves, con rindes que superaron en más del 90 % al promedio de la última década. El récord productivo tuvo su correlato en el comercio exterior. La BCBA proyectó exportaciones por US$ 3.702 millones, un 25,5 % más interanual, consolidando al trigo como uno de los principales generadores de divisas del complejo cerealero.
Más allá del frente externo, la cadena triguera mantuvo un fuerte peso en el mercado interno. La molienda se ubicó en torno a 6,9 millones de toneladas, asegurando abastecimiento a la industria alimentaria. En paralelo, el mayor nivel de actividad permitió una recaudación fiscal estimada en US$ 946 millones, un 23 % superior interanual, reforzando el aporte del trigo a las cuentas públicas en un año donde cada dólar cuenta. La campaña 2025/26 confirma que, con clima, tecnología y reglas claras, el trigo argentino tiene margen para romper techos productivos y comerciales.
Por: Redacción